STIPERPUNTURA:
NUEVO MÉTODO DE TRATAMIENTO TERAPÉUTICO
Por Inés Nieto Parejo.
Naturópata
Manual, Fitocomplementaria y Energética, creadora de esta página.
Distribuidora Independiente de Tianshi - Tiens.
Fuente: dsalud.com
La
Stiperpuntura es un método que aúna las propiedades de la acupuntura y del
silicio, mineral del que se compone el stiper, denominación del pequeño
apósito cuya aplicación da nombre a la terapia. Y es que cuando el stiper se
coloca sobre los puntos de acupuntura amplifica y regula las ondas
electromagnéticas y la energía del organismo de forma inteligente ya que
dispersa la energía cuando es excesiva y la eleva en caso de déficit. Se logra
así mejorar el metabolismo, acelerar las reacciones enzimáticas, aumentar la
producción de oxígeno, aumentar las defensas y ayudar a eliminar residuos,
entre otras cualidades.
La
Stiperpuntura es un método terapéutico basado en las propiedades de la
Acupuntura y de la Silicoterapia que permite la estimulación permanente y sin
efectos secundarios de los puntos reflejos descritos por los acupuntores
mediante apósitos impregnados con silicio. La combinación de ambos elementos
provoca efectos biológicos muy importantes entre los que destacan la mejora
del metabolismo, la aceleración de las reacciones enzimáticas, el aumento de
la producción de oxígeno activo, el refuerzo de la fagocitosis en la lucha
contra las infecciones y la eliminación de residuos, el incremento de la
permeabilidad capilar, la relajación de la musculatura lisa y estriada, y la
activación de la circulación de la sangre y de la linfa. A lo que hay que
sumar la ventaja de que la Stiperpuntura, al no utilizar agujas
necesariamente, hace más fácil su aceptación por los niños y las personas que
temen los pinchazos.
Se
trata, en suma, de una forma de beneficiarse de manera permanente de los
efectos saludables de la acupuntura y del silicio, mineral tan importante y
extendido que se le considera universal y ubicuo.
¿EN QUÉ CONSISTE LA TERAPIA?
Como decimos, la Stiperpuntura combina Silicoterapia y Acupuntura ya que
utiliza apósitos de silicio -y no agujas- para estimular los puntos reflejos
marcados por la medicina
tradicional china, aunque está comprobado que los efectos combinados con las
agujas acelera la recuperación.
¿Y
por qué el silicio? Pues porque se sabe que en forma de cuarzo –es decir, en
su forma cristalizada o anhídrido silícico- tiene poderosos efectos para
corregir los patrones anormales de energía que a veces causan molestias o
degeneran en enfermedades. De hecho, el stiper -compuesto por silicio
cristalizado y celulosa vegetal tiene la propiedad de absorber la energía
vital del cuerpo -a la que los chinos llaman chi- y de modularla y regularla
antes de devolverla con una frecuencia y longitud de ondas biológicamente
adecuadas, que nosotros percibimos como una agradable sensación de calor. Por
tanto, una de las propiedades fundamentales de los cristales de silicio es la
regulación inteligente de nuestra energía ya que la dispersa cuando es
excesiva y la eleva en caso de deficiencia.
Pero hay aún más porque la alquimia considera al silicio como un limpiador y
estimulante espiritual que agudiza la inteligencia, infunde serenidad y calma
los estados de estrés. No es casual, por tanto, que sea este elemento el que
se utilice para aplicar la terapia.
LOS PUNTOS WEIHE
Debemos agregar que las bases científicas en las que se fundamenta la
Stiperpuntura se remontan a la Alemania de finales del XIX cuando el homeópata
Auguste Weihe, al investigar sobre enfermedades de los órganos internos sin
tener el menor conocimiento de Acupuntura, observó que siempre que se daba un
cuadro patológico en un paciente... determinados puntos de su superficie
corporal presentaban una reacción dolorosa a la presión. Y al final de sus
investigaciones logró establecer casi 200 puntos de relación entre zonas
dolorosas en la piel y una enfermedad interna. Luego, yendo más allá,
aparejaría cada uno de esos puntos con medicamentos homeopáticos concretos y
consiguió –como publicó en 1886- tratar diversas patologías con resultados
excelentes. Obviamente, la clave de su éxito se debería a que había encontrado
por sí mismo más de centenar y medio de los puntos ubicados en los meridianos
que describe la Acupuntura.
Pues bien, como homenaje a su trabajo a esos puntos cutáneos dolorosos a la
presión y que revelan una patología de fondo se les conoce hoy como puntos
Weihe y están considerados una de las expresiones más directas y objetivas de
que la energía vital de un organismo se encuentra alterada por la presencia de
una enfermedad. De ahí que actualmente se le considere el mapa más adecuado
para conocer en qué punto se ha de colocar el stiper.
También las aportaciones de otro médico francés -que recogería el testigo de
Weihe a mediados del siglo XX- contribuirían a dar cuerpo doctrinal a la
Stiperpuntura. Hablamos de Roger de la Fuye -sobrino, por cierto, de Julio
Verne- que fue uno de los primeros en introducir la aplicación de la
Acupuntura y de la MTC en Europa.
De
hecho, fue él quien se daría cuenta de que 153 de los puntos señalados por
Weihe coincidían topográfica y funcionalmente con los puntos de acupuntura. A
partir de lo cual sintetizaría los hallazgos del homeópata alemán y las
aportaciones de la medicina china para construir el primer aparato de
Electroacupuntura así como para desarrollar un sistema terapéutico peculiar
que es en el que se basa la Stiperpuntura.
Hay
que explicar que De la Fuye aconsejaba en los casos de dolores muy localizados
y persistentes colocar unas agujas muy cortas en la piel -conocidas como
"chinchetas chinas"-justo sobre los puntos Weihe -los que resultan dolorosos a
la presión- que se protegían con tela adhesiva o esparadrapo para evitar que
cayeran y que no se retiraban hasta que el dolor cutáneo había desaparecido.
De esa forma se obtenía una estimulación permanente del paciente comprobándose
que los resultados eran mejores que los que se conseguían con la aplicación
una vez por semana de la acupuntura tradicional. Pues bien, ese método se ha
venido aplicando hasta nuestros días con excelentes resultados pero lo cierto
es que la técnica presentaba algunos inconvenientes. Por ejemplo, a pesar de
estar sujetas las agujas a veces se desplazan levemente por el movimiento del
cuerpo provocando inflamaciones en las zonas en que están clavadas. Otro
inconveniente es el hecho de que la agujas no se pueden aplicar en algunos
puntos concretos. Y otra dificultad de aplicar la "acupuntura permanente" es
el temor que la mayoría de los niños y algunas personas tienen a los
pinchazos.
Bueno, pues esos inconvenientes estimularían a los investigadores a buscar
nuevos métodos y técnicas para lograr la estimulación permanente de los puntos
energéticos del paciente sin problemas ni rechazo. Y el fruto de tales
investigaciones son los stiper que desde hace cinco años se utilizan en
nuestro país para mejorar la salud de personas con diferentes dolencias.
REEQUILIBRAR CUERPO Y MENTE... SIN AGUJAS.
La
mejor demostración de los efectos reales de la Stiperpuntura son los propios
stiper. Porque basta colocar uno de esos apósitos en la palma de la mano,
realizar tres inspiraciones profundas y relajarse para que el 90% de las
personas perciba a continuación un ligero cosquilleo o una suave sensación de
calor que no son más que una muestra de
que
nuestra propia energía, captada por el stiper, nos ha sido devuelta
debidamente modulada.
¿Y
qué elemento facilita esas sensaciones? Pues, como ya hemos adelantado, los
cristales de cuarzo. Hoy se sabe que son transmisores y amplificadores
bioenergéticos y que logran equilibrar y reenergetizar los sistemas biológicos
a nivel celular. Por eso la Stiperpuntura permite reequilibrar el cuerpo y la
mente, una capacidad conocida por cierto desde tiempos inmemoriales ya que los
cristales de cuarzo eran utilizados para ese menester por los antiguos
egipcios, los mayas, los aztecas, los magos medievales y los aborígenes
australianos, entre otros.
Los
stiper -pequeños apósitos suaves y muy ligeros de peso- se aplican pues sobre
los puntos que el paciente identifica como dolorosos mediante unos pequeños
trozos de adhesivo. Luego, dependiendo de la patología que se vaya a tratar,
se dejará que actúen más o menos tiempo (puede oscilar entre 40 minutos y 7
días). Su aplicación logra reequilibrar la energía lo que conduce a la mejoría
o a la sanación de la dolencia que se esté tratando.
En
muchos casos, además, para acelerar el proceso y garantizar mejores resultados
se combina con otras terapias; por ejemplo, la moxibustión eléctrica. Se trata
de una terapia que utiliza una lámpara de sólo 5 watios pero que, aplicada
sobre cada stiper unos segundos, consigue dos efectos terapéuticos añadidos a
los del apósito. Por un lado se obtiene calor en forma de infrarrojos que el
stiper filtra y permite que entren en el organismo; y, por otro, el filamento
incandescente de la bombilla transmite al cuerpo su vibración (que es similar
a la de los ultrasonidos).
También es común que los apiterapeutas utilicen stipers para sustituir las
picaduras en pacientes alérgicos al veneno de las abejas o que no soportan la
cercanía de dichos insectos. Asimismo, los emplean para, impregnados de
própolis y otros productos de la colmena, aumentar las defensas y ayudar al
sistema inmune de sus pacientes.
Por
su parte, los terapeutas florales encuentran en los stiper un nuevo vehículo
para aplicar con mayor eficacia sus esencias. Asimismo, se sabe que algunos
acupuntores tradicionales, reflexólogos y quiromasajistas -entre otros
profesionales de la salud- los aplican como complemento de sus terapias
habituales.
Otro dato interesante es que, después de varios años de aplicación y de ser
utilizada por diferentes profesionales para el tratamiento de diversas
patologías, no se han descrito más efectos secundarios que algún caso de leve
irritación en pieles muy sensibles y normalmente a causa del adhesivo
empleado. Incluso se ha utilizado en recién nacidos aquejados de cólicos
intestinales y no se ha observado ningún tipo de reacción adversa.
Antes bien, los resultados obtenidos se han contrastado no sólo mediante la
acumulación de casos que han experimentado una evolución favorable sino a
través de diferentes métodos diagnósticos como la cámara Kirlian, la
electromedición de Voll o la kinesiología.
En
suma, se trata de una posibilidad terapéutica que supera los inconvenientes de
la Acupuntura tradicional y, por tanto, universaliza el acceso a esta terapia
de resultados
contrastados. Y además nos permite beneficiarnos de forma sencilla de las
propiedades de los cristales de cuarzo, comprobadas también por siglos de
aplicación.
Utilidad terapéutica de la Stiperpuntura
Además de en la prevención y tratamiento de dolencias derivadas de lesiones
deportivas la Stiperpuntura es útil en el tratamiento de:
Numerosos científicos -incluido Louis Pasteur- han hablado de la importancia
del silicio para la salud y de su alta eficacia en la prevención y tratamiento
de buen número de patologías.
De
hecho, en la actualidad se considera que el silicio orgánico -única forma en
la que es absorbido por el ser humano- es terapéuticamente eficaz,
hipoalergénico, carece de efectos secundarios nocivos y de contraindicaciones,
puede ser usado incluso por bebés y mujeres embarazadas, fortalece el sistema
inmune, actúa en la totalidad del organismo reequilibrando las deficiencias,
contribuye a la remineralización ósea, disminuye los niveles de colesterol,
actúa eficazmente sobre la hipertensión, es un potente antiinflamatorio y
analgésico, acelera la cicatrización, ayuda a excretar urea y ácido úrico y
actúa como barrera contra procesos degenerativos de los tejidos.
Pero donde el silicio ha mostrado más claramente sus efectos terapéuticos es
en el tratamiento de enfermedades reumáticas.
No
es casual, por tanto, que sea este mineral y no otro el que se emplee en la
Stiperpuntura.